Nº 2 – 2019 Mayo-Agosto | Teatro peruano: PRESENTACIÓN

Hablar de teatro peruano es hablar de diversidad, de experiencias poderosas, pero interrumpidas en el tiempo, de centralismo onanista, de utopías y rezagos colonialistas. Hablar de teatro peruano es casi hablarle a la pared. Es como estar castigado por un destino trágico porque el Perú nunca ha podido consolidar un proyecto como nación. Cualquier intento de democracia siempre ha sido inestable o se ha quebrado en algún punto. Por lo tanto, la cultura siempre ha estado en el último peldaño de prioridades de los distintos gobiernos. Resulta difícil hablar de cultura cuando un tercio del Perú vive en extrema pobreza y otro tanto no puede acceder a servicios dignos de salud y educación. Sin embargo, el teatro late en cada rincón donde hay personas con el deseo de contar lo que les pasa y otro tanto con el mismo deseo de escucharlas.

Quizá no estamos observando oportunidades de desarrollo creativo porque buscamos alinearnos al sistema de lo inmediato y la fanfarria. Quizá sentimos que fracasamos ante la búsqueda de grandes públicos. Quizá no encontramos la forma de comprometernos con nuestra comunidad o simplemente ni siquiera lo pensamos. Lo que nos toca es perder el miedo a lo diferente, al diálogo con el otro desde aquello que nos diferencia y a la vez nos reúne. Lo que nos toca es comenzar a reflexionar sobre dónde queremos estar, cómo queremos estar y con quién queremos estar. Estar es el sentido primario del teatro. Estar en el presente y con el otro, comprometido y siempre buscando que algo se transforme en beneficio de nuestro entorno: privado, colectivo, laboral, intelectual. Hace más de treinta años –y es curiosa la vigencia- el investigador peruano Ernesto Ráez anotó en una crítica realizada al espectáculo Allpa Rayku del Grupo Cultural Yuyachkani y recopilada en el libro del mismo nombre que:

[…] la extinción de los grupos de teatro de arte no implica la extinción del arte en el teatro. A ello le corresponde lograr lo que desde [hace mucho] viene reclamando el teatro en el Perú: la unificación de los esfuerzos en un gran movimiento… Docencia, reflexión y unificación son imprescindibles para el crecimiento. Finalmente, se debe funcionar aglutinados, de tal manera que la racionalización de los esfuerzos permita una fecunda dinámica autocrítica y crítica, un mejor aprovechamiento de los logros y la multiplicación de las acciones cada vez más descentralizadas y no ya convergentes en unos cuantos grupos, como actualmente lo es. El proceso del teatro en el Perú adolece de sucesivas fracturas, de desarticulación endémica. (E. Ráez, 1981:128)

La invitación de Carlos Dimeo para hacer un registro sobre teatro peruano en Dramateatro fue un regalo que no pudimos rechazar. Sobretodo porque el teatro peruano no está sistematizado y está disperso por el territorio nacional. Es menester agradecer estos esfuerzos y estimular a que se continúen haciendo publicaciones de este tipo.

Para esta edición especial hicimos un llamado a investigadores y teatristas en general. No quisimos limitarnos a una temática lo que dio como resultado a una interesante variedad de ensayos entre los que se encuentra un importante panorama sobre las nuevas generaciones del teatro piurano y la dramaturgia de autor escrito por Katiuska Granda, fundadora del colectivo Parada Alterna. Por otro lado, Carlos Vargas Salgado escribe sobre los campos (de acción) del teatro peruano en tres plataformas: hegemónica, independiente y comunitario. Mario Zanatta nos acerca al concepto de metateatralidad como una constante en el teatro contemporáneo limeño. En la línea investigativa de obras de teatro, Gail A. Bulman nos trae un detallado análisis de la obra Demonios en la piel: La pasión según Pasolini de Eduardo Adrianzén. Además, Jorge Yangali toma como referencia la obra Laberinto de María Teresa Zúñiga para indagar sobre el teatro pos conflicto armado de postura antibélica. Leticia Robles-Moreno nos presenta un ensayo sobre teatralidades expandidas desde el rol político del cuerpo femenino transnacional. También tenemos un diálogo performático sobre la autora y promotora teatral peruana Sara Joffré elaboradoro por Laurietz Seda y Jamil Nicolle Luzuriaga para ser presentado en el Primer Festival Internacional de Teatro de Chiclayo: Mujeres Dramáticas. Para finalizar hemos incluido la obra Los funerales de Doña Arcadia de Diego La Hoz basada en el ensayo Lima, la Horrible de Sebastián Salazar Bondy con reflexiones/apuntes de Carlos Vargas Salgado y Eliana Fry García-Pacheco.

Esperamos que este número especial sobre el teatro peruano despunte en diálogos que estimulen la investigación y el registro de las distintas teatralidades que se practican en el Perú. Este es solo un pequeño botón de muestra.

Diego la Hoz  Espacio Libre

Laurietz Seda Universidad de Connecticut